sábado

De cómo una momia real acabó de atrezzo en una casa del terror

Buenas tardes niños,

  como buena amante del humor negro, hoy os traigo una historia de lo más curioso: el increíble viaje post-mortem del forajido americano Elmer McCurdy, cuyo cadáver embalsamado pasó de la funeraria al freakshow para acabar de decorado en un parque de atracciones, "The Pike", en California.

Se daba un aire a Liam Neeson...¿No creéis?

  Elmer (nacido en Mayne en 1880) fue un bandido de poca monta que, junto con su pequeño grupo de delincuentes, se ganaba la vida asaltando trenes y todo lo que se ponía en su camino... Pero una de sus incursiones no salió precisamente como ellos esperaban. Tras el atraco a un tren que según ellos trasportaba dinero del Estado, la policía abatió a tiros a McCurdy. Esto ocurrió en 1911, año que el que comenzaría su rocambolesco viaje.



  El cuerpo fue trasladado a la funeraria Jhonson en Pawhuska donde un embalsamador con ojo para los negocios decidió darle al cuerpo no reclamado de Elmer un segundo y beneficioso uso.

  Tras preservar su cuerpo con un líquido derivado del arsénico, el cuerpo de McCurdy se mantuvo en la morgue unos seis meses, tras los cuales y para el asombro de los encargados, seguía estando en perfecto estado de conservación, y lo que es más: se mantenía de pie.

  Decidieron entonces vestirlo de nuevo con sus ropas de forajido, colocarle un sendo fusil en la mano (para aumentar el impacto visual suponemos) y dejarlo exhibido en una de las esquinas del local... cobrando a los visitantes nada menos que un níquel por contemplar tan grotesca estampa.



  Y así pasaron cinco años. Hasta que un hombre se presentó argumentando ser el hermano de nuestro macabro protagonista y reclamando el derecho a darle una digna sepultura. ¡Nada más lejos de la verdad! El gentilhombre resultó ser nada menos que el propietario de una feria ambulante llamada "Great Patterson's carnival Shows". Durante unos sesenta años el cuerpo de McCurdy fue danzando de espectáculo en espectáculo.

  Su cuerpo fue explotado como atrezzo, apareció en carteles cinematográficos e incluso fue asegurado por una gran suma, pasando a ser propiedad de museos de todo tipo, desde casas de cera hasta el Museo del Crimen de los Ángeles.



  Pero en algún momento su retorcido peregrinaje tenía que tocar a su fin. Tras considerarlo "poco realista y demasiado desagradable para ser expuesto" el propietario del "Hollywood wax Museum" vende el cadáver a Ed Liersch, co-propietario del parque de atracciones The Pike, ubicado en Long Beach, California. Donde sería expuesto como parte del decorado en una casa del terror haciendo de ahorcado (y con varias capas de pinturas fosforescentes tengo que añadir).

  Resumiendo: no sería hasta diciembre de 1976 cuando un miembro de un equipo de rodaje que estaba grabando alli, se quedó con uno de los brazos de Mc Curdy en la mano.... imaginaos que cara tuvo que poner cuando lo que parecía ser un viejo maniquí resultaron ser restos humanos reales....

  Tras una ardua investigación forense, el cuerpo fue identificado y finalmente enterrado en 1977.

  Y para los que les gusten las momias... no dudéis en haceros con una de nuestras reliquias (eso sí facsímiles, pillines) realizada en cartapesta y con pelo humano real:



  Espero que os haya gustado la historia niños.

Marguerite B. Malèvre.