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Los senos de la santa

Buenas noches, niños,

  ya os he hablado en otras ocasiones de los mártires, es un tema verdaderamente fascinante. ¿Habéis oído hablar del caso de santa Ágata de Sicilia?

  También llamada santa Águeda, nació en Catania, Sicilia. alrededor del 230. Según la tradición cristiana, creció en el seno de una familia rica, se consagró a Dios a la temprana edad de 15 años e hizo votos de castidad y de no tener otro esposo que el Señor.


  Ostentaba el poder en aquel entonces el emperador Decio, y había decretado que todo cristiano debía repudiar públicamente de su fe y adorar a los dioses paganos. El procónsul Quinziano, aprovechó esta ley para castigar a la joven Ágata por rechazar sus avances amorosos. Como Ágata se negaba a dejar de lado sus creencias, tal y como esperaba Quinziano, este la lleva con Afrodisia y sus hijas, una familia "corrupta" (léase como "eran prostitutas").

  Como nota aparte, es probable que Afrodisia y sus chicas se trataran en realidad de sacerdotisas de Venus o de Ceres, lo que viene a decir que eran prostitutas, sí, pero de templo. Su labor era básicamente mantener relaciones sexuales dentro de un ámbito de adoración religiosa, como ritual de fertilidad, quizás... Las ganancias obtenidas con estas relaciones sexuales se las quedaba el templo, por supuesto. Se cree que esta prostitución religiosa era una práctica común en la antigüedad

  Ágata pasó con Afrodisia un mes, durante el cual fue sometida a una continua presión psicológica a fin de corromper moralmente a la joven. Son muchas las fuentes que afirman que de alguna manera milagrosa, consiguió conservar su virginidad (ya que al parecer para una mujer cristiana santificada es un detalle de enorme importancia...), otras dicen que "sufrió asaltos y asechanzas contra su honra, más terribles para ella que el tormento o la muerte".


  Como Ágata siguió sin doblegarse ante la voluntad de Quinziano, se procedió a las torturas más terribles. Se ordenó que la pusieran en el potro y que la azotaran hasta desgarrarle los costados mientras la estiraban. También se ordenó que le mutilaran salvajemente los senos con unas tenazas. Sorprendentemente aún con vida, la confinaron en una celda agonizante. Su fe inquebrantable seguía en pie, y en una de sus visiones se le aparece san Pedro, que cura sus heridas. Días más tarde, Quinziano la hace rodar desnuda sobre ascuas ardiendo, pero un terremoto la salva de morir. De nuevo en su celda, da gracias a Dios con una oración y muere en paz.

  Se conservan de ella varias reliquias en el interior de su busto de plata en el Duomo de Catania, entre ellas parte del cráneo y algunos órganos internos.


  Su fiesta se celebra el 5 de febrero y una de las costumbres en su ciudad natal, de la que es santa patrona, es preparar unos pastelillos en forma de seno, los minuzzi di sant'agata.


  Curiosamente, también hay una celebración en Segovia que dedican a santa Ágata, en la localidad de Zamarramala, la fiesta de las Águedas.

  Bueno, se hace tarde queridos míos, va siendo hora de acostarse. Antes que eso, echadle un vistazo a esta magnífica pieza inspirada precisamente en este personaje. Mi colección va aumentando día a día, y no hay manera de cuidar a mis "niños" tal y como ellos lo merecen, ¿no hay nadie que quiera adoptarla?



Marguerite B. Malèvre