lunes

Llendo por partes, como el bueno de Jack

  Buenas noches, queridos.

 ¿Os imagináis un montón de ojos observándoos en la oscuridad?, ¿bocas que susurran desde los muros?, ¿cadáveres amojamados acechando en las sombras?

  Si sois capaces de visualizarlo, y lo que es más, os encontrarías morbosamente en vuestra salsa, el artículo de hoy es para vosotros: modelos anatómicos.

  Gracias a mis múltiples viajes alrededor del mundo, he descubierto lugares de lo más fascinantes. Hoy mi intención es haceros un breve recorrido por aquellos que más despertaron mi... curiosidad.


  •  El museo Dupuytren de París:

  Heredero del museo Orfila, una suerte de museo anatómico de los horrores, esta sala, que alberga nada menos que más de mil especímenes, se trata de una de las atracciones más escabrosas que podréis encontrar en la ciudad de la luz. 

  No apto para los débiles de estómago (avisados estáis antes de iniciar cualquier búsqueda de imágenes), esta decimonónica galería de arte médico cuenta con piezas reales que se remontan hasta principios del siglo XVII, como múltiples modelos en cera y restos óseos.

  Su celador actual es un viejo amigo, jeje, aún me acuerdo del primer día que me pasé por allí y me enseñó todos esos filetitos de cerebro que guarda en los armarios de su estudio.... muy majo él.

  A menos que a vuestra pareja le gusten los bebés en jarras o las manos cercenadas, no os lo recomiendo como una de las estrellas de vuestra escapada romántica...



  Para los que manejen con soltura el francés (o el traductor de google), aquí os dejo un interesante enlace que habla más en profundidad de este museo:  Esprit de Paris.


  • Musée d'anatomie de Montpellier: 
  Para los que sigan con ganas de más, este otro museo también es bastante especial, un poco más escondido y con un horario de apertura al público más bien prohibitivo, el Musée d'anatomie de Montpellier (antiguo Conservatoire de anatomie) hará las delicias de los paladares más exigentes en la materia.

  Este colegio de medicina va un paso más allá que el Dupuytren: aunando en su colección cabezas reducidas, momias desérticas y lo que parece un gran alijo de prótesis corporales de hace tres siglos....



 Con más poderío que su antecesor, esta galería (y con ella la actual facultad de medicina y su maravillosa biblioteca) cuenta con una colección superior a los 5.000 ejemplares, lo que no está nada mal para tratarse de la facultad de medicina más antigua de Europa.




  Si os habéis quedado con ganas de iniciar vuestra propia colección, que sepáis que siempre podréis recurrir a mí para haceros con vuestras primeras piezas.



Que durmáis bien, queridos.

Marguerite B. Malèvre